"¿Cómo decir algo?"
Sueño 1
Para llamarla de alguna forma, era una maqueta en tamaño real del edificio de mi escuela sobre el edificio mismo de la escuela. O también mi escuela tapiada, en construcción o en reconstrucción. Láminas de fibracel, acrílico y no sé qué más ensambladas sin ninguna aparente maestría e, incluso, segmentos que empiezan a separarse y ventanas que empiezan a abrirse (que toca la maestra justo cuando empieza a devenir cantante).
La narración cantada y mi recorrido solitario me van haciendo sensible a la estructura -a algo construido- y al mismo tiempo, sin que sea para nada algo secundario, también a su provisionalidad. Pero es cuando estoy parado en un punto alto y central de la vasta construcción y que tengo una perspectiva completa, que me es vivible en su sentido de enorme fortaleza, sin que, otra vez, simultáneamente, deje de ser necesario sentir que es, en todo caso, rudimento de fortaleza: un diminuto ensamble de papel.
En todo eso había para percibirse alguna secreta intención seria, pero en la misma medida otra intención frontal de ironizar con la seriedad de esa intención seria. Y ante todo, como cantó la mujer, la estructura estaba construida para verla tal como era, para saltar el trámite de la aceptación, para ver los errores también como estructurales. Las ventanas cayendo más bien como paneles que funcionaban como ventanas desprendiéndose.
familia
"Necesidades primarias" es básicamente el nombre del pretexto que todos requerimos al momento de tener que honrar las ganas de pasar por encima de otro. Y simplemente ganas son suficientes para hacerlo. Nadie tiene auténtica necesidad de nada. Como cuando alguien dice "Perdón que lo diga, pero..." seguido de cualquier cosa que sea hacer al otro mierda, es entonces que hay destrucción, pero no sin demostrar el miedo a perder a ese que se destruye, no sin pedirle al mismo tiempo que permanezca cerca para destruirlo otras veces.
Tal vez sería más fácil admitir que en medio de nuestros largos esfuerzos por mantener relaciones, cuenta lo que emerge en el supuesto accidente: la accesibilidad en proceso a la destrucción.
Quizás si cada uno de nosotros tiene una historia antecedente con relación al que se quiere destruir, sólo destruyéndolo nuestro futuro sale del compromiso de ser lo que tiene que ser.
POOR TUNING



Palabras de Hirschhorn:
"En 'Poor Tuning' se trata de hacer lo que es necesario para personalizar, individualizar y volver lo más atractivo un coche normal y banal. Hacer 'Poor Tuning' es lo que yo llamo 'actuar sin cabeza' -trabajar en la precipitación, sin economizar, ciegamente, sin contar y sin calcular."
"Esta individualización a través de la transformación de un coche realizada en el 'tuning' lleva al hecho de crearse una comunidad y a constituirse en una nueva comunidad: la cultura 'tuning' con sus propios códigos, su lenguaje y su cuadro de lectura. Esto puede ser discutido o igual ser una problemática pero hay indiscutiblemente una energía creativa a la que quiero rendir homenaje. Y sobre todo hay en el 'tuning un ideal poético contemporáneo cruel y magnífico a la vez. Con el 'tuning' y con 'Poor Tuning' -que me sirve de pretexto- y dando forma me puedo confrontar a las grandes preguntas: el amor, el orgullo, la emancipación, la dignidad, la responsabilidad de cada uno en la sociedad de la cual forma parte."
rubio

"Swedish Soldier" Collier Schorr
Leí una vez la idea de que los hombres rubios se encuentran más cercanos a las mujeres que los castaños, que se ubican justo entre esos dos polos. Una idea a primer oído demasiado básica, que a mí, por la misma razón, me pareció interesante.
Los científicos nazis querían que si eran pocos los cambios rastreados - que no rastreables, como debía ser- entre el rostro de un negro y un mono, se pudiera directamente asegurar que su evolución en cualquier otro sentido había sido igual de reducida.
Y esa es a la fecha mi propuesta favorita de familiarización con el prospecto de lugar común de que "todos somos un poco nazis", que no aceptaría sólo para decir otra vez que sí, que somos monstruosos, pero sí para que somos estúpidos: fundamos nuestra acción en ideas fáciles.
De esa forma es como funcionamos siempre que no se nos orilla a lo contrario. Por ejemplo, si alguien propone dibujar un cabello, su dibujo más probablemente será negro que rubio. No porque se de una crayola negra y otra rota, sino porque el pelo negro nos es más pelo que un pelo rubio. Quizás porque el negro para nosotros está más presente que algún color que representaría al rubio. Tal vez porque alguna vez vimos que un vestido negro fotografiaba cada año más pálido, hasta aparecer ("instante fatal" en el que aún no se es lo que se va a ser ni se ha dejado de ser lo que se fue) un año -su último- en una caja que le encontramos escondida a la madre. Y porque el negro está más aquí, el pelo negro es más pelo que el pelo rubio. Porque el negro es el color de lo que sigue entre nosotros, el pelo que queremos tocar pensándolo tiene que ser negro.
Y luego, en la lista del credo exprés que nos guía a quién sabe dónde, tenemos que un hombre peludo es más hombre.
Si revisamos lo que ya dijimos sigue eso con lo que empecé a hablar hoy: que el rubio es mitad mujer y mitad hombre.
"...como papas"

El vagón se detiene violentamente y no acabo de decir "nos traen como..." porque Neli termina "...como papas".
Pienso de inmediato en Primo Levi. Un tren los lleva a todos a donde se sobrevivirá con papas. El último huevo que se resbala y se pierde en el suelo; todo lo que recuerdo de ese otro libro que cargué demasiado tiempo, cuya última página pasé en un camión en un aeropuerto en una ciudad que iba a ver por primera vez. Pero la ciudad no me importaba en absoluto. De regreso volví a cargarlo cargado de papeles que ahí deben quedarse.
Sobre la cama ya, no va a ser rápido cumplir mi gran deseo de la semana: descansar.
Efeméride- Fecha personal
Nunca se perderá el derecho a que cada uno sea libre dentro de su casa, porque es necesario que sea muy bien sabido que cerrada la puerta la libertad se traga todo un universo insoportable, inservible para la calle. ¿Un derecho? Sólo que sea el derecho a desaparecer en la nada más allá de la puerta.
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